Su nombre para mis amigos, su único tema de conversación,
mi mente, aunque el corazón lo esquive, hace de imitador
y nunca olvida su rostro, esa sonrisa de picarón,
esos ojos traviesos, que me miran y me causan dolor.
El lo sabe, yo lo sé, ¿entonces por qué guardar reencor,
a ese sentimeinto mutuo, que tantó me alteró?
Me quieres, pero no lo intentas,
deja que la vida te lleve amor,
que tus labios me rocen,
te coraje, héchale valor.
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